Sociedad — 1 de octubre de 2023 at 00:00

Delia Steinberg, filósofa, artista y matemática

por
Delia Steinberg
Clase de antropogénesis, 2016.

Al hacer una semblanza de Delia Steinberg Guzmán, muchos destacaríamos por encima de todo su labor filosófica y su claridad para llevar la filosofía a sus miles de seguidores. También podríamos, sin duda, destacar su labor en la promoción de la cultura, con la enorme cantidad de conferencias de variada temática que dictó en su larga carrera, o en la promoción del concurso de cuentos y relatos filosóficos que tuvo carácter nacional entre los años 1979 y 2003. Y, por supuesto, el Concurso Internacional de Piano que lleva su nombre, que comenzó en 1982 y sigue vigente, pues ella misma fue concertista de piano en su juventud.

Pero hay una faceta en ella quizás poco conocida: su afición y comprensión de las matemáticas. De hecho, con diecisiete años comenzó a estudiar Ciencias Exactas. En sus palabras, «sigo amando las matemáticas y la geometría con una pasión casi arcaica y pitagórica». Pero, como ella misma reconocía, su afán por encontrar el porqué de los fenómenos físicos le llevó a estudiar filosofía y, posteriormente, a descubrir Nueva Acrópolis con veintitrés años.

Su amor por las matemáticas se debe a la misma razón por la que fue una excelente artista: la apreciación de la armonía en la naturaleza, en la música, en el cosmos. En numerosas ocasiones hace mención en sus escritos de las «leyes matemáticas» del universo. Esas leyes rigen la naturaleza y son el objetivo del conocimiento de los porqués, es decir, son la finalidad de la filosofía. Escribe en febrero de 1997: «La naturaleza es rica en colores. Y la filosofía da el color del sentimiento a las leyes matemáticas que nos rigen».

Sobre estas leyes universales, escribe en junio de 1987: «Otra vez corresponde a la filosofía recordar que las ciencias y las leyes matemáticas afectan a todo el universo».

Dentro de la tradición hindú, la ley universal es conocida como Dharma, y así, ella dice en la conferencia titulada La práctica del yoga que «todo lo que vive, todo lo que se manifiesta, todo lo que vibra, todo está regido por una ley perfecta y matemática que es el Dharma». En otra conferencia, Libertad, inexorabilidad, de noviembre de 1982, nos habla también de esta perfección matemática: «Esta gran ley universal matemática es perfecta, segura, repitiendo siempre un mismo ritmo, no por fatídica, sino precisamente por perfecta».

La perfección matemática da sentido al universo y vida a la materia. Incluso nos proporciona un concepto optimista de la vida. Dice Delia Steinberg en la conferencia Optimismo y filosofía, de mayo de 1979: «Basta con no verla [la materia] fríamente sino observar toda la maravilla matemática, la perfección, el cuidado con que se está elaborando todo el universo, aunque sea poco lo que de él conocemos».

Naturaleza y matemática siempre van de la mano, como escribe en 1980 en el libro Los juegos de Maya: «Todo en la naturaleza se cumple rítmica y matemáticamente», pues para ella el ritmo es la armonía matemática reflejada en el tiempo.

En la conferencia Filosofía para vivir, de noviembre de 2001, nos cuenta su experiencia haciendo ver a sus oyentes la belleza de las matemáticas, de esas «matemáticas dinámicas» o «matemática viva» de las que hablaba su mentor, Jorge Ángel Livraga: «A veces en las clases, recogiendo tradiciones, conocimientos, retazos de enseñanzas que quedan de estos grandes filósofos, precisamente de Pitágoras, suelo explicar algo de aquellas matemáticas pitagóricas tan extraordinarias y me encuentro con los ojos de mis alumnos como auténticos platos abiertos, diciendo: “no entiendo nada”».

La razón es uno de los supremos ejercicios de las matemáticas, como dice en otra conferencia anterior a 1980, titulada El lenguaje, un símbolo: «Cuando las ideas se unen como si fuesen unas matemáticas habladas; cuando se engastan y encajan perfectamente unas con otras logrando expresar aquello que estamos pensando de manera cabal, entonces decimos que estamos razonando».

Delia Steinberg también escribe, en julio de 1983, acerca de la magia, la «magna ciencia», en un artículo titulado Los dos triángulos de la magia, citando a Cornelio Agrippa: «la magia es, en síntesis, “la verdadera ciencia, la perfección, la realización de todas las ciencias naturales”. Así, el mago, instruido en las virtudes divinas, ha de conocer también las matemáticas, los números, que no son solo cifras que expresan cantidades, sino ideas y fuerzas, a partir del uno absoluto».

En definitiva, Delia Steinberg nos enseñó sobre la relación entre las matemáticas y la vida. Para ella, «las virtudes filosóficas y espirituales son una “matemática espiritual” que, como una escalera mágica invisible, lleva a la sabiduría».

Armonía, leyes universales, sabiduría, perfección matemática, matemáticas dinámicas, magna ciencia: estas son algunas de las enseñanzas que nos dejó.

One Comment

  1. PAULINA MEDINA SURHOFF

    Me conmueve esta aproximación a una faceta poco publicada de su conocimiento, que no hace más que revelar la extraordinaria capacidad de DSG de profundizar en la verdad en toda sus manifestiones. Admiro ahora más aún su ser filósofo.

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