Culturas — 1 de octubre de 2021 at 00:00

Eliud Kipchoge: la filosofía de la superación

por

Eliud Kipchoge

Eliud Kipchoge es el único ser humano que ha roto la barrera de las dos horas en el maratón (el oficioso 1h 59min 40seg del proyecto Ineos del 2019) y también el primer ser humano que repite título olímpico en la distancia desde Abebe Bikila (1960 y 1964) y Waldemar Cierpinski (1976 y 1980).

Ahora, en los últimos Juegos Olímpicos 2020 de Tokio, lo ha vuelto a conseguir, cuando el resto de hombres a sus espaldas, solo podían resignarse: veían cómo Kipchoge se alejaba y se alejaba. Kipchoge abría un margen de 30 segundos, de un minuto más tarde, para ganar en 2h 08min 38seg, mientras cuatro hombres se peleaban por la plata y el bronce.

Porque todo lo que hace Eliud Kipchoge es mirar adelante.

Imperturbable, se centra en su camino, y solo gesticula en los avituallamientos, cuando acelera para hacerse un hueco en el carril y ofrece esponjas húmedas a sus compañeros kenianos. Hasta el kilómetro 30,5, Kipchoge ayuda a los kenianos y todos le siguen con una entereza razonable.

Kipchoge tiene una nota en su diario, allí donde, en la oscuridad de la noche en el Rift, apunta cada uno de sus entrenamientos y también cada uno de sus pensamientos: «Yo quiero ser fuente de inspiración para el resto, no solo como atleta, sino como persona» —dice Kipchoge—. «Trabajemos siempre en equipo».

Si bien es cierto que la comunidad científica está involucrada en distintas áreas, desde la biomecánica a la genética, pasando por la bioenergética o la ciencia del rendimiento para diseñar un maratoniano perfecto, un superatleta teledirigido por los secretos de la innovación, todo esto no hubiera sido posible sin el esfuerzo de este atleta. Cuando Kipchoge llegó a la cima en el maratón de Viena, y aunque el hecho careciera de oficialidad, dejó una frase de gran simbolismo: «Corro para hacer historia. Para mostrar que no hay límites a toda una generación en el mundo. Se trata de cambiar la vida de la gente».

Pero si tuviéramos que adivinar cuál es el secreto en el cual Kipchoge basa su entrenamiento, sería algo bastante simple: buen trabajo constante durante mucho tiempo. Por esa razón, su estratosférico récord en la maratón de Berlín no se debe a la tecnología, se debe a su inigualable capacidad. Todo el mundo hablaba de las zapatillas creadas por Nike expresamente para él, zapatillas mágicas capaces de aprovechar al máximo la potencia y la resistencia de Kipchoge. Pero parece que todos se han olvidado del verdadero protagonista de esta historia. Y de lo dura que ha sido su vida.

El corredor nigeriano lleva levantándose a la misma hora desde que era un niño, a las cinco de la mañana. Lo único que ha cambiado en estos años es el destino de sus carreras mañaneras. De niño, en la villa de Kapsisiywa, corría varios kilómetros hasta su escuela. Por la tarde, corría a la granja de unos vecinos, recogía unos cántaros de leche y los llevaba a un mercado para que luego la vendiera su familia. Correr era su única forma de transporte, jamás fue un deporte. Y todo ese ejercicio le ha servido para luego ser el superatleta que es hoy en día.

Eliud Kipchoge

Tampoco debemos olvidar que, en 2012, se llevó la mayor desilusión de su vida. Quedó séptimo en las pruebas nacionales de 10.000 y se quedó fuera de los Juegos de Londres. Paradójicamente, ese fracaso sería posteriormente el trampolín a su éxito. Podríamos decir que este corredor modélico no habría alcanzado ningún tipo de récord sin la filosofía del esfuerzo y la entrega por conseguir un nuevo reto de superación.

Pero más allá de todo récord, debemos celebrar que, a pesar de todo, los Juegos de Tokio 2020 se han celebrado, lo que quiere decir que hay esperanza. Significa que estamos en el buen camino hacia la normalidad. La COVID-19 pasará, y lo que quedará en la memoria de aquellos que valoran el esfuerzo, la unión y el trabajo en equipo será que los hombres y mujeres podemos cambiar el ritmo de la historia por más adverso que sea. Esta siempre ha sido la idea inspiradora de los Juegos Olímpicos desde sus comienzos: compartir un sueño de superación con otras personas a través de los valores que ennoblecen a los seres humanos. Más alto, más fuerte, más lejos…

Ahora, París 2024 con sus próximos Juegos Olímpicos nos espera a todos, y también a Kipchoge, conocido también como «el atleta filósofo» por su sed de conocimiento, por ser un estudioso de la naturaleza humana y por sus cuidadosas e inspiradoras frases hacia los demás, siempre dispuesto a compartir sus conocimientos.

¡Corredor de larga distancia, la cuenta atrás ha comenzado!. Entrénate día a día, esfuérzate por ser mejor y constante en tu rutina, ten buenos hábitos saludables de vida, no te dejes vencer por el cansancio. Tal vez, con estos pequeños gestos podremos ser una inspiración para los demás, y, sobre todo, no te olvides en esta carrera de fondo de ayudar a tus compañeros de ruta, porque sin ellos no podrás ganar esta batalla.

Joana Carratalá Melchor

Bibliografía

  1. [online] Available at: <https://asdeporte.com/blog/historia-eliud-kipchoge-ineos-159-challenge-quien-eliud-parte-2> [Accessed 13 September 2021].

(Eliud Kipchoge – Wikipedia, la enciclopedia libre, 2021)

Es.wikipedia.org. 2021. Eliud Kipchoge – Wikipedia, la enciclopedia libre. [online] Available at: <https://es.wikipedia.org/wiki/Eliud_Kipchoge> [Accessed 12 September 2021].

<https://www.lavanguardia.com/deportes/olimpiadas/20210808/7651187/kipchoge-oro-lamdassem-podio-maraton-tokio.html> [Accessed 13 September 2021].

Etiquetas

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

es_ESSpanish