Historia — 17 de junio de 2026 at 00:00

Sabine Spielrein (1885-1942)

por

Sabine Spielrein

«Lo único que poseo ahora es mi libertad, y defiendo con todas mis fuerzas esta última posesión conquistada»

(…)

«Yo no estoy hecha para lo cotidiano. Para mí se trata de una lucha a vida o muerte».

La inteligente hija mayor de un estricto matrimonio judío de clase alta, Sabine Nikolajevna, nace el 7 de noviembre de 1885 en Rostow del Don, Rusia. Su padre, Nikolai, era entomólogo y un importante comerciante. Su madre, Eva, había sido dentista (una de las primeras mujeres rusas en recibir el título universitario). Los Spielrein tendrán tres hijos más, a todos darán una esmerada educación y pagarán profesores privados de idiomas y música. La pequeña Emilia muere a los seis años de fiebre tifoidea; en ese momento su hermana mayor, Sabine, ya tiene dieciséis y los problemas nerviosos que ha padecido desde siempre parecen llegar al culmen, por lo que sus padres la envían a tratamiento a Suiza. Cuando los electrochoques fracasan, en la clínica psiquiátrica Burghölzli será diagnosticada histérica por un joven Carl Gustav Jung y tratada con éxito durante diez meses. Ella será su primera paciente de psicoanálisis.

Al año siguiente, ya repuesta, estudia Medicina en la Universidad de Zurich. Revela en su diario de 1905 que su curación va acompañada del poder de la libertad, que guarda como un tesoro. No permite a nadie que le dé ni siquiera una simple instrucción, «solo puedo permitir todo de Jung». Más o menos alrededor de 1906 empezará su relación más compleja con Jung; no solo será paciente, sino colega, amiga y amante (2).

En 1908, en Viena, se ha fundado la Sociedad Psicoanalítica; dos años más tarde y después de una votación muy seria, se ha aceptado a Margarete Hilferding, una de las primeras mujeres médico por la Facultad de Viena. En 1911 Sabine obtiene el doctorado en Medicina con su tesis Sobre el contenido psicológico de un caso de esquizofrenia. Es uno de los primeros trabajos en que se relata «minuciosamente la aplicación de la técnica psicoanalítica en un caso de esquizofrenia» (3), y el primer texto académico donde aparece impreso ese nombre: «el término había sido recientemente acuñado por Bleuler para designar lo que hasta entonces se conocía por “demencia precoz”»(3). Sabine Spielrein será la segunda integrante femenina en ser aceptada por la Sociedad presidida por Freud (los homosexuales tendrán que luchar aún por ser admitidos durante diez años más).

En 1912 Sabine escribe La destrucción como causa del devenir (el nacimiento). En este artículo, «Spielrein se adelanta nueve años con relación a Freud al elaborar el concepto de pulsión de muerte o de destrucción»(3); también será inspiración para las ideas junguianas de ánima y sombra. No es posible que pueda nacer nada nuevo sin la destrucción de lo anterior; además, «hay cierta conexión lógica —dice— entre morir, el volver a la tierra, materia de origen, y el volver a nacer» (6).

Ese mismo año publica, con autoanálisis de su propio mundo psíquico, Contribuciones al conocimiento de la psiquis infantil, antes de los celebrados combates entre Anna Freud y Melanie Klein. Sabine Spielrein tendría publicados hasta diez trabajos sobre el psicoanálisis con niños, y este, en concreto, sería el tercer trabajo publicado en la historia (después del escrito de Anna Freud sobre el famoso Hans y los Conflictos del alma infantil de Jung). Luego, incluirá temas como El origen de las palabras infantiles mamá y papá (se supone que las primeras palabras son respuesta a palabras amorosas provenientes de la madre) y Algunas analogías entre el pensamiento del niño, el del afásico y el pensamiento subconsciente (trabajo que probablemente haría la boca agua a Jacques Lacan).

Contrae matrimonio con el médico Pawel Scheflel, con el que tendrá dos hijas: Renata y Eva.

En 1913 su marido ha sido reclutado como médico para el frente ruso y ella está sola con una niña recién nacida «huyendo de la guerra y el antisemitismo». Entre 1913 y 1918 estudia composición musical y trabaja en la clínica Quirúrgica de Suiza ejerciendo como médico cirujano. La fecha del alejamiento del psicoanálisis coincide con la de una carta en que Freud le pide que se psicoanalice con él para liberarse de su amor por Jung y se permita «liberar su odio» (2). Coincide también 1913 con la publicación del pequeño texto La suegra, en que analiza la capacidad de la mujer de identificarse con el otro, la capacidad de vivir a través de otra persona, lo que le es posible realizar gracias a la maternidad. «No dice que la función social de la mujer sea la maternidad, sino que esta solo puede convertirse en constitutiva del tejido social de la humanización a través de la capacidad de identificarse con los demás» (2). Los propios deseos personales y la capacidad de crear de la mujer están supeditados de alguna manera al otro. Su empatía, su capacidad de vivir a través de los demás son una especie de superpoder femenino.

En las cartas que se intercambia de 1917 a 1919 con Jung, le insta a hacer las paces con Freud; ella intenta que se reconcilien. También le pide a Jung que reconozca la originalidad de su pensamiento conceptual y, de alguna manera, que otorgue también la importancia correspondiente a la relación que ambos tuvieron. En una de estas últimas cartas, Jung le reconoce a esta relación «un poder en el inconsciente que moldea nuestro destino, un poder que luego le llevó a él a cosas de la mayor importancia» (3), como si fuera una especie de inspiración o de catalizador. No en vano, en Recuerdos, sueños y pensamientos, revela Jung cómo la soñó antes de conocerla. Sabine encarna su ánima y no solo una poderosa divinidad a la que ofrendar el paraguas.

En el año 1919, en Suiza, después de la guerra, Sabine funda a instancias de Freud el grupo de estudio psicoanalítico Inner Circle. Al año siguiente también es invitada a formar parte del Instituto Jean Jacques Rousseau de Psicología Experimental e Investigación en Desarrollo Infantil. Ahí trabajará junto a un Jean Piaget de veinticuatro años, y a él le realizará el análisis didáctico. Al parecer existían simpatías intelectuales entre Piaget y Spielrein y es posible que trabajaran juntos en algunas teorías aunque luego siguieran caminos aparte.

En 1923, en Rusia, para el Estado obrero la educación infantil es prioridad. A pesar de la pobreza en que la guerra ha sumido al país, la aventura socialista dedica sus escasos recursos a velar por el futuro. Vera Schmidt, fundadora del Hogar Experimental para Niños o Casita Blanca, invita a Sabine a dirigir este jardín infantil psicoanalítico. Paralelamente, Spielrein será directora del Departamento de Paidología para el estudio del desarrollo de la infancia, en la Universidad de Moscú; también fue colaboradora científica en el Instituto Psicoanalítico Estatal —con seguridad, el único instituto público del mundo que en esa época financiaba al psicoanálisis—. Además, funda junto a Dimitrievitch Ermakov y Moshe Wulff la Sociedad Psicoanalítica en Rusia (será la más grande de la época), institución que florece mientras que en el resto de Europa se le persigue y se regula. «El período de gloria del psicoanálisis en la Rusia soviética duraría algunos años más, durante los que Spielrein desarrolló una intensa actividad, actuando como analista, dando seminarios y conferencias, y emergiendo como un verdadero polo de atracción de nuevos científicos y analistas». «Su influencia en esa época fue decisiva para nombres como Vigotsky, Leontiev y Luria, tres de los más importantes pioneros de la psicología soviética» (3). De esa época proviene su trabajo El tiempo en la vida psíquica subliminal.

En 1924, Stalin empieza a tomar represalias contra las instituciones psicoanalíticas. En 1929 se disolverá la Sociedad Psicoanalítica y, cuando en 1930 Sabine viaja al funeral de su suegra en Berlín, la KGB retiene su pasaporte, no podrá ya salir de Rusia. Regresa a su ciudad natal y pone una consulta privada mientras enseña psicoanálisis en la Universidad de Rostow. Para 1936, fecha en que se prohíbe el psicoanálisis, Sabine se convierte en profesora de música.

En julio de 1942 los nazis entran a Rostow. Los historiadores coinciden en que lo más probable es que Sabine y sus dos hijas fueran ejecutadas junto a otros judíos durante la ocupación de ese 27 de julio. Sabine tendría cincuenta y seis años, Renata veintiocho y su hija pequeña, Eva, dieciocho.

Durante mucho tiempo se ha sabido demasiado de su vida íntima y demasiado poco de la profesional. Su vida salió a la luz de una manera insólita cuando se encuentra, en el sótano del Instituto de Psicología del Palacio Wilson de Ginebra durante una reforma, la caja con fragmentos de su diario de 1909 a 1912, cuarenta y seis cartas de Jung (y doce de Sabine), doce cartas de Freud (y dos de Sabine), además de correspondencia con otros personajes del momento: Bleuler, Rank y Stekel. Estos documentos habían permanecido ocultos desde 1923, año en que ella regresó a Rusia. Este material es publicado parcialmente en 1977 (las cartas de Freud no tendrán permiso para publicarse hasta 1981 y las de Jung hasta 2002). El psicoanalista junguiano Aldo Carotenuto lo recopila y publica junto con sus reflexiones en el libro Diario de una simetría secreta.

En el año 2002 se publica en alemán la obra completa de Spielrein, compuesta por treinta artículos. La cineasta alemana Elisabeth Marton realiza el documental Mi nombre fue Sabine Spielrein, donde le otorga su lugar como figura destacada en la historia del psicoanálisis y parte importante en la relación de Jung y Freud. La psicóloga brasileña Renata Udler Cromberg (3) hace la primera traducción y publicación no alemanas y trata de quitar el nuevo velo lleno de erotismo que ha caído sobre Sabine a raíz del libro de Carotenuto. Udler se propone devolver a la científica un justo lugar en la historia y no solo una fama reducida a «paciente y amante de…», pasar de ser «cuerpo-objeto de la escritura del padre» a ser autora de su propia vida y además autora de un «trabajo teórico pionero». Es una de las contribuciones al estudio de la mente más importantes del siglo XX y además «desde ambos lados del diván» (6). «En mi trabajo de reflexión se aborda la historia de vida de Sabine Spielrein en su recorrido psíquico, emocional, profesional y social, y las condiciones históricas, sociales, institucionales y culturales de su tiempo, que intervienen en el olvido de su obra» (3).

«Sus escritos arrojan una luz diferente sobre la historia del psicoanálisis. En la correspondencia de Sabine con Freud y Jung se hace evidente su influencia sobre las dos figuras principales del movimiento. La tan discutida ruptura entre Freud y Jung no fue únicamente el resultado de una disputa científica: tras el telón del discurso académico se esconde una obra dramática sobre el amor y los celos, la desconfianza y la decepción (atención, que se refiere a ellos dos: Freud y Jung), una obra en la que el papel de Sabine fue el de mediadora» (1).

En palabras de la estudiosa Renata Udler, «la singular metapsicología de Sabine Spielrein, basada principalmente en la teoría psicoanalítica freudiana, pero también fertilizada por Bleuler, Jung y, más tarde, Piaget, se compone de:

1. Una teoría de la pulsión que introduce la pulsión de muerte.

2. Una teoría dinámica de la angustia y el conflicto psíquico vinculada a la oposición Yo versus pulsión sexual y sus destinos en la patología, la sublimación y el amor.

3. Una teoría tópica, con tres instancias —yo, nosotros y ellos— y cuatro áreas psíquicas:

a) Pensamiento consciente, dirigido, dominado por el plano visual.

b) Pensamiento subconsciente o consciente secundario, que se expresa a través del lenguaje simbólico subliminal. Esto conecta estados corporales, experiencias culturales y de especies y pensamientos preconscientes.

c) El pensamiento preconsciente producido por la censura de pensamientos que provienen de la vida instintiva y son reprimidos como deseos y fantasías sexuales infantiles.

d) Pensamiento inconsciente formado por la represión de la vida instintiva. También en la teoría actual se postula la existencia de una escisión en el yo que produce un yo consciente y un yo inconsciente, que está fijo y conectado a la pulsión reprimida.

4. Una teoría sobre el origen psíquico del lenguaje en tres etapas: autista, mágica y social.

5. Una teoría del origen de las sensaciones, percepciones, representaciones e ideas que relaciona la afectividad, el lenguaje, el pensamiento y la inteligencia y sitúa las imágenes cinestésicas en el origen del símbolo y, por tanto, en la base del pensamiento.

6. Una teoría de la constitución del primer objeto, el pecho de la madre, separado del yo, que se constituye resistiéndolo.

7. Una teoría sobre la formación del concepto de tiempo en los niños».

Bibliografía

(1) http://www.sabinaspielrein.com/htm/spielrein.htm

(2) http://pepsic.bvsalud.org/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S0103-58352012000100007 (Renata Udler Cromberg Escrito por Sabina Spielrein

(3) https://www.laizquierdadiario.com/Sabina-Spielrein-pionera-del-psicoanalisis?utm_source=newsletter&utm_medium=email&utm_campaign=Newsletter

(4) https://www.izquierdadiario.es/Documental-sobre-Sabina-Spielrein-olvidada-en-la-historia-del-psicoanalisis

(5) https://journals.copmadrid.org/psed/archivos/1996/vol2/arti6.htm (Piaget y sus contactos personales con el psicoanálisis)

(6) https://www.pikaramagazine.com/2019/12/sabina-spielrein-juego-limpio-en-el-psicoanalisis/

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