Arte — 1 de octubre de 2021 at 00:00

Luz errante (Valira)

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Luz Errante Valira

Tras la gira de 2018 «Nos volveremos a ver», La Raíz entró en un parón indefinido, como ellos mismos calificaron. Sin embargo, los seguidores de La Raíz pronto pudimos encontrar consuelo con el soberbio disco de Ciudad Jara, al que ya hemos dedicado un comentario en este espacio filosófico-musical. Aunque es evidente que Pablo Sánchez era el alma de La Raíz en cuanto al aspecto de la composición, el sonido rockero estaba en manos de la guitarra de Juan Zanza, y esta querencia está presente en Valira.

Luz errante es una carga de energía y alegría, lo cual es una propuesta valiente en estos tiempos de tanto pesimismo. En palabras del propio Zanza: «Esta canción es una forma de expresar la valentía de aquellos que no se rinden; escribirla fue un proceso terapéutico y, para mí, se ha convertido en algo muy importante que me transmite luz, energía y fuerza, a la vez que me hace sonreír y mirar al futuro con esperanza».

 

En esta tierra hay que saber rugir.

Que no te den.

Tú ponte en pie.

Guardas a un gigante en un cajón

y no se ve.

 

Dentro de la mitología griega encontramos el mito de Pandora, cuyo nombre significa «todos los regalos». Hefaistos modeló en barro a una mujer bellísima, y Zeus le insufló la vida. Se casó con Epimeteo, el hermano de Prometeo, y como dote matrimonial, Zeus, por medio de Hermes, le entregó a Epimeteo un cofre sellado, pero diciéndole que nunca debería ser abierto.

Fascinada por la curiosidad, Pandora no pudo resistir la tentación y, finalmente, abrió la famosa «caja de Pandora». Inmediatamente, de ella salieron todas las enfermedades, miserias, dolores y sufrimientos para atormentar a la humanidad. Aterrada, Pandora luchó para cerrar la caja y, cuando lo consiguió, lo único que había quedado dentro era la esperanza.

Nuestra civilización está pasando un momento crítico, los seres humanos en una gran parte viven una situación de casi continua ansiedad y angustia. Esta actitud, en parte, esta propiciada por los medios de comunicación y la opinión de los llamados «expertos»; que no dudo de su buena voluntad, pero creo que en ocasiones sería mejor que guardaran silencio y aprovecharan el tiempo en otros menesteres.

Tampoco los ciudadanos de a pie somos del todo inocentes. Algunas de nuestras conductas no son las más adecuadas para combatir la situación actual. Pero, eso sí, nos gusta opinar. Opinamos de casi todo, de pronto nos volvemos expertos en vacunas y terapias diversas para combatir el «bicho». No nos damos cuenta de que simplemente repetimos lo que escuchamos en los medios. Y nos gusta criticar a «rojos» y «azules», a expertos y «opinadores» (perdón por la palabreja), como si ellos fueran los culpables de todo.

No les quito parte de culpa, seguramente en algunas ocasiones se habría podido gestionar la crisis de una manera más eficaz. Pero los seres humanos no somos perfectos: en ocasiones (violencia, pobreza, enfermedades, guerras) nos paralizamos y no sabemos reaccionar ante las dificultades. Y podemos caer en la desesperación.

Una de las consecuencias de la desesperación es pensar que todo irá bien, algo pasará, todo se solucionará. Seguramente será así, pero podríamos empezar por poner algo de nuestra parte.

 

Piensa que a las riendas estás tú.

Permítete pausar,

Permítete dudar.

 

Qué hay de verdad

en tanta voz

que exige una respuesta.

Si no tienes ni la garra ni la fuerza,

me quedaré a buscar tu luz.

 

Vuelve a ser real,

y el aliento, que dure.

Hay que despegar,

que la arena ya te cubre.

 

Ante las dificultades que nos pone la vida, como decían los antiguos mitos griegos, siempre queda la esperanza. Pero la esperanza necesita la ayuda de nuestro esfuerzo. Esperanza viene de esperar, hay que tener paciencia para superar los malos momentos, pero no podemos esperar continuamente: hay que actuar.

En los mitos griegos era omnipresente la figura del héroe: el ser humano que, por su propio esfuerzo, se acercaba al mundo de los dioses. Una de las características del héroe es que toma impulso cuando mayores son las dificultades. Héroe es el que aguanta un segundo más, héroe es el que nos da fuerza, el que nos ennoblece, héroe es el que se sacrifica por los demás, el que es un ejemplo para todos. Ser héroe también es, como dice la canción, no rendirse jamás.

Tal vez sea el momento de sacar a la luz el héroe que llevamos dentro. Y aunque las circunstancias sean adversas, podemos luchar para que la esperanza venga a visitarnos.

Como dijo el poeta, «la fortuna sonríe a los audaces».

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