Culturas — 15 de junio de 2026 at 00:00

Sijismo

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Sijismo

Me llamo Karan, y nací en el Punjab, una región al noroeste de la India, donde confluían numerosas rutas comerciales que conectaban Asia central con la India. Debido a estas rutas comerciales, había muchas influencias extranjeras, pero también conflictos y tensiones entre musulmanes e hindúes.

El Imperio mogol dominaba con su fuerte influencia islámica, mientras que la sociedad india seguía anclada a sus sistemas de castas.

En el siglo XV, el gurú Nanak, considerado un hombre santo y un maestro espiritual, observó estas diferencias y remarcó la hipocresía religiosa de su tiempo. Tras viajar durante dos décadas desde el Tíbet hasta Sri Lanka, desde el este de la India hasta Arabia y dialogar con líderes religiosos, compartió sus ideales de unidad y fundó la religión sij.

Actualmente, el sijismo tiene alrededor de treinta millones de seguidores, la mayoría de los cuales vivimos en la región del Punjab, aunque hay comunidades de mi religión repartidas por todos los continentes, por lo que se posiciona como la quinta religión del mundo.

El gurú Nanak estableció el camino a la devoción dirigiéndose tanto a hindúes como a musulmanes. En sus enseñanzas, promovió la adoración de lo eterno y una conducta moral basada en el amor fraternal entre los creyentes, que, para él, eran todos iguales entre sí. Estas enseñanzas fueron seguidas y desarrolladas por otros nueve gurús que le sucedieron y terminaron de definir la doctrina y la identidad de los sijs.

Compuso más de novecientos himnos que forman parte de nuestro libro sagrado, el Gurú Granth Sahib, que recopila poemas místicos, himnos espirituales y enseñanzas filosóficas. Este libro es tan importante para nosotros que, en el templo, ocupa el lugar en donde se esperaría tener la imagen de un dios o una diosa. Un sacerdote designado lo lee en voz alta todos los días; por la noche, lo cierra y lo envuelve en una tela de seda para abrirlo nuevamente por la mañana. Se utiliza un abanico de plumas para mantener fresco el libro, que es considerado como una persona.

Principalmente, el sijismo busca una relación directa con Dios, rechazando las castas y promoviendo la igualdad entre todas las personas. Creemos en un único Dios omnipotente, enfatizamos la devoción a Dios, la meditación, el servicio desinteresado y la honestidad en la vida diaria.

El décimo y último de los gurús, gurú Gobind Singh, fundó la calza, una hermandad de guerreros espirituales dedicados a la justicia, la igualdad y la defensa de los oprimidos.

En 1699, este gurú le pidió a cualquier sij dispuesto a dar su vida por la fe que entrara en su tienda. Cinco hombres entraron y, poco después de que el gurú saliera con su espada ensangrentada, estos cinco hombres salieron de la tienda demostrando que se encontraban ilesos y se convirtieron en Panj Piare, que significa ‘los cinco amados’.

Todos sus seguidores fueron bautizados con el apellido Sing (león) para los hombres y Kaur (princesa) para las mujeres; de esta manera, eliminó las distinciones de casta y reforzó la igualdad entre todos.

Gobind Singh es para los sijs el ideal de caballerosidad. Tras su muerte, en 1708, los sijs sufrieron una intensa persecución por los mogoles, pero se organizaron en pequeños reinos independientes conocidos como misles, que operaban como confederaciones militares y resistieron a las fuerzas mogolas y afganas, reforzando su establecimiento en gran parte del Punjab.

Uno de los líderes de estas revueltas fue Ranjit Singh Bajadur, discípulo de Gurú Gobind Singh, que lideró batallas contra los mogoles y promovió reformas beneficiosas para los campesinos a principios del siglo XIX. Fue un gobernante visionario que modernizó su ejército con tácticas europeas y promovió la tolerancia religiosa. En su corte convivían musulmanes, hindúes y cristianos ocupando posiciones destacadas. Durante su gobierno, el Punjab experimentó un periodo de prosperidad cultural y económica con avances en la educación y la arquitectura, pero cuando murió, en 1839, el Imperio sij decayó debido a disputas internas y presiones externas. Los británicos anexaron el Punjab y quedaron tan impresionados por la valentía de los guerreros sij que reclutaron a miles de ellos para su ejército, llevándolos a luchar en la Primera y Segunda Guerra Mundial. Esto les llevó a ser considerados como una comunidad valiente y disciplinada.

El gurú Gobind Singh promulgó una serie de edictos que dieron forma al sijismo. El principal de estos edictos fue que los sijs debemos mantener cinco artículos de fe denominados las cinco K, porque en nuestra lengua —el punyabí— todos empiezan con esta letra.

* El más conocido es el kesh: la obligación de no cortarnos el pelo como una forma de honrar a Dios, porque es Él quien nos lo ha regalado, y utilizar un turbante para recogerlo.

* Kara es un brazalete redondo de acero que simboliza la fuerza y la integridad.

* El kirpan es una espada ceremonial para enfatizar la fuerza y nuestros orígenes marciales.

* Otro de nuestros elementos es el kanga, un pequeño peine de madera para mantener el pelo en su sitio y que simboliza limpieza y orden.

* Y, por último, el kachhera, que son unos pantalones cortos de algodón para la castidad y la preparación para la batalla.

Otra de nuestras prácticas religiosas incluye la participación en el servicio comunitario y en ceremonias especiales, como el langar, que es una comida comunitaria gratuita.

Pero la que más me gusta es la peregrinación y visita a nuestro templo sagrado, situado en la parte antigua de Amristar, la ciudad más grande e importante del Punjab, centro comercial, cultural, de transporte y, por supuesto, centro religioso. Hay que visitarlo al menos una vez en la vida.

Nuestro templo sagrado es el Harmandir Sahib, más conocido como Templo Dorado.

Es un edificio de dos plantas construido en mármol y piedras preciosas. En el siglo XVIII, el Ranjit Singh Bajadur hizo cuantiosas donaciones para su construcción, y con ellas se aplicaron 100 kg de oro puro a las láminas de cobre que lo recubrían, lo que le valió el nombre de Dorado.

El santuario se puede visitar a diario y es un lugar de culto en donde todas las personas, de todos los ámbitos, castas, etnias, religiones y creencias son bienvenidas. Tiene una planta cuadrada con cuatro entradas que simbolizan el principio de igualdad de los sij. Eso sí, antes de entrar, debes dejar tus zapatos fuera y lavar tus pies como símbolo de purificación, cubrir tu cabeza, hombros y rodillas.

Todo el complejo está formado por varios edificios que rodean el templo y el estanque como el Akal Takht, principal centro de autoridad religiosa del sijismo; una torre del reloj, las oficinas del Comité del Gurdwara, un museo y una de las estancias más curiosas para los visitantes, que es la cocina comunitaria, que funciona veinticuatro horas al día y ofrece una comida vegetariana gratuita a todos los visitantes sin discriminación y que es repartida por voluntarios. Incluso el visitante que quiera, puede ayudar a repartir esa comida, pues todos los sijs trabajamos en equipo y desinteresadamente por el bien de los demás como precepto de nuestra religión.

Todas las oraciones y acciones sij llevan una energía de solidaridad, amor y armonía. Creemos que todo ello puede transformar el mundo en un lugar mejor.

Webgrafía:

https://assolea.org/es/por-que-los-sijs-llevan-turbante-

https://www.indiatravelblog.net/golden-temple-amristar-harmandir-sahib-travel

www.youtube.com/watch?v=t1jF5q7YFTI: La Fascinante Historia del Sijismo: De Sus Orígenes a la Era Moderna )

https://tajmahalindia.es/india/sikhismo-en-india

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