Septiembre 2012

Voluntariado y crisis

Escrito por  Angelina Molina
Voluntariado y crisis

La crisis está motivando a muchas personas a realizar labores de ayuda y voluntariado, pero también está haciendo desaparecer muchas organizaciones y asociaciones de voluntarios.

Desde hace bastantes años soy voluntaria y han sido muchos los servicios de voluntariado en los que he participado, siempre con una misma finalidad, ayudar a paliar el dolor, la miseria, ayudar a la naturaleza y a todos los seres que la habitan. Esa es la finalidad y el objetivo del trabajo que en GEA se desarrolla y a ella me uní hace muchos años (tantos que casi ya no me acuerdo).

He conocido en estos años a muchas asociaciones, grupos o como hoy gusta llamar ONGs que realizan una ardua tarea en los diferentes sectores en los que el Voluntariado actúa. Podría nombrar algunas que especialmente llamaron mi atención por su labor realmente altruista y desinteresada, también podría señalar otras que con la tarjeta de visita de asociación, ONG o grupo de voluntariado habían sido creadas como empresas de autoempleo, sin dejar por ello de realizar una labor aceptable. Pero no quiero señalar ni a unas ni a otras ya que por uno u otro motivo pudiera parecer que quiero hacerlas de menos o señalar a otras como encomiables.

Si quiero destacar lo que en estos últimos tiempos estoy observado de muchas asociaciones, grupos u ONGs que conocí y que hoy desgraciadamente o afortunadamente han desaparecido. ¿Por qué? ¿Qué hicieron mal? O ¿Qué dejaron de hacer? ¿Por qué se crearon? ¿Con que finalidad? ¿Eran realmente asociaciones de voluntariado? ¿Qué les faltó?

Estas son preguntas que desde mi posición como voluntaria me hacen pensar acerca del papel del voluntariado y de las entidades que se dedican a ello.

En estos años hay una convicción que se ha hecho cada vez más clara y es que la labor voluntaria tiene que tener una finalidad trascendente. Debe de ser el voluntariado un sendero que nos lleve a acceder a metas que estén más allá de nuestra realidad material y cotidiana.

Por otra parte el voluntariado tiene que tener objetivos claros y definidos en los que cada uno de los voluntarios pueda encontrar un lugar y un espacio donde volcar su energía, y donde pueda, a través de ellos, crecer humanamente y mejorar el medio ambiente en el que se expresa.

La otra idea que considero crucial es que el voluntariado no puede estar preso de las circunstancias para poder actuar. A pesar de ellas y con ellas tenemos que abrir paso a la labor voluntaria. No pueden depender las finalidades de las circunstancias. El voluntariado tiene que salvar las adversidades y aprovechar las oportunidades para conseguir llegar a la finalidad definida.

El voluntariado no es ni un camino de gloria, ni una forma buena de pasar el tiempo, ni un hobby, ni un lava-conciencias. El voluntariado es tener principios y finalidades en la vida, fuerza y valor para llevarlos a cabo y energía y trabajo para hacerlos un hecho, contribuyendo con ello a mejorar a los Seres Humanos y al Mundo.

Compartir

Deja un comentario

Utilizamos cookies para asegurar que damos la mejor experiencia al usuario en nuestra página web. Al utilizar nuestros servicios, aceptas el uso que hacemos de las cookies.
Más información Aceptar